¿Cómo es posible dejarla en tal estado?;
¿En dónde quedó ese fervor servil, esa pasión hostigadora y condenada?.
¿En qué momento sustituye el corazón un amor tan devoto por aquel otro incierto?.
¿En los límites de la resignación se encontrará la fuerza de voluntad para cometer semejante atrocidad?
Dejar al corazón herido, con los brazos abiertos, para ir a buscar ese amor helado por el tiempo, y tratar de abrir sus brazos enmohecidos. ¿Que fuerza extraña mueve al amante en dirección opuesta a su amor?
Todo el tiempo cuidando acciones, buscando miradas, dejando escapar suspiros al encontrar sonrisas. Ya solamente son recuerdos tortuosos.
Todos los celos, reproches y acusaciones han dado su fruto y, llegado al final en el corazón de aquel que débilmente se dejó llevar por el misterio.
Aquel que rompió el pacto silencioso del amante fiel.
Aquel que cambiando su amor por simple honor, hoy tiene la desvergüenza de pedir el favor de ser liberado. Liberado de una pasión que ella no buscó, contra la cuál lucho y, finalmente sucumbió.
Una pasión que ahora la angustia más que su propia muerte, más que la pérdida de sus hijos, más que abdicar el trono de Francia.
Inspirado en "La Condesa de Charny" de A.Dumas.