Es el claro ejemplo de como la vida es un ciclo, nada es para siempre.
Nunca había estado en esta situación, normalmente los que me rodean toman el cambio de la misma manera que yo. Pero ahora es distinto, hay quienes se alegran…Se acabó la era de la tierra del fuego!
Y es cierto, pero es tan melancólico! La vida sigue! la vida sigue! aun sin nosotros. Nos pasa de largo…
Hay tantas posibilidades, tantos buenos deseos, esperanzas, lazos inquebrantables forjados por experiencias inolvidables. Aprendí tanto, inclusive sin darme cuenta… definitivamente influyó mi espíritu.
Hasta pronto!, dice…esa voz paternal.
Diciembre 2008
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