
Confucio nos describe las rosaledas del palacio imperial de Pekín, que en la época de la floración desde el mes de mayo a junio expedían en el aire su intenso perfume, de forma que el paseante aspiraba su perfume y quedaba tan embriagado que perdía la noción del tiempo e incluso la voluntad, deseando quedarse allí para siempre…
¡Han sido las rosas más hermosas que he visto!
Gracias mon amour.
Septiembre 26, 2007
No hay comentarios:
Publicar un comentario