Trato de buscar humildad en mí para enfrentar los problemas que me trae el orgullo. Aprender a perdonar de corazón, aun cuando no haya escuchado disculpas, y no guardar rencor a las personas que me han herido; sobre todo si lo hicieron sin intención… es difícil. Pero lo es más vivir con esa culpa, ya que estoy consciente de estos sentimientos, se que no son buenos, que me alejan de la gracia de Dios y de mi anhelada felicidad.
Agosto 15, 2006

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